NO SE PUEDE SEGUIR A DOS SEÑORES,
PIÑERA DEBE DECIDIR HOY ENTRE EL PAIS O SUS NEGOCIOS
“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.
Simultáneamente Piñera no puede ser presidente de todos los chilenos y a la vez seguir pensando en sus negocios, porque claramente en todos sus actos tendrá dividido su corazón, pensamiento, energía y dedicación. Servir al país como presidente demanda de quien ejerce esta autoridad, la mayor dedicación, la mayor concentración y la mayor atención a quienes dirige. No en vano el texto bíblico dice, que a la vez, no se puede servir a dos señores.
Piñera tiene que decidir, si quiere dirigir a los chilenos como presidente con todas sus energías o quiere aparentar dirigir el país pensando en sus negocios. Piñera debe decidir hoy entre el país o sus negocios, porque sino lo hace, aún cuando ya debería haberlo decidido, no podrá gobernar a los chilenos. No es posible gobernar entre dos intereses, porque uno siempre demandará más que el otro, de modo, entonces, que Piñera debe decidir pronto.
Es evidente que Piñera aún no decide y es evidente, a la vez, que está llevando con su indecisión al gobierno con su gente. La vocera de gobierno un día dice una cosa, al otro día dice otra cosa y al tercer día le dicen que no diga ninguna cosa, por otro lado, otro, quien no había estado encargado, por el rol, de hablar este tema, me refiero al ministro del interior, a la vez, habla otra cosa. ¿A quien están sirviendo los ministros, al presidente o al empresario?
Además quienes le dan el sustento político a Piñera, me refiero a los partidos de la alianza, también a ellos es traspasada esta indefinición, es decir, el interés de Piñera por sus negocios por sobre el interés de gobernar a los chilenos. Esta indefinición hace, en los hechos, que ellos opines en distintas direcciones, mostrando una inconformidad enorme, falta de unidad en los objetivos y señales de ingobernabilidad importante ante el país. Esta claro que se dividen entre el interés público y el interés del empresario en sus negocios.
Piñera no podrá gobernar si no decide a quien va a servir, a los chilenos como presidente o a sus negocios como empresario. La expresión de su interés por los negocios ya quedó reflejada en su gabinete por encima del interés de gobernar chile con su coalición, su exclusión es evidente, lo mismo ocurrió con sus intendentes, y al parecer, también, ocurrirá con sus seremis y directores. Un país no es una empresa, desde luego, que se pueden utilizar técnicas empresariales, para dirigirlo, pero en si no es un negocio. El concepto de empresa lleva consigo el concepto de emprendimiento para prosperar, pero en este caso, lleva consigo sólo, al parecer, el concepto de negocio. El concepto de prosperidad es muy distinto al concepto de negocio.
Nuevamente si Piñera quiere gobernar, debe decidir hoy entre el país o sus negocios. No es casual, que hoy sus mismos pares, los empresarios, ya comiencen a poner reparos en su gestión y que los medios de comunicación se atrevan, aun cuando son muchas veces el poder fáctico al servicios de los intereses empresariales, también a hacerlo.
Lo lamentable de todo este asunto, es decir, de la indecisión de Piñera entre servir al país o a sus negocios, es el estado de chile no en cuanto a estado como nación, que también lo afecta con sus instituciones, sino en cuando al estado de los chilenos en cuanto a su bienestar por parte de quien los dirige. Piñera tiene una gran responsabilidad sobre sus hombros, el pueblo en las urnas le ha dado el mandato de dirigirlo y de gobernar el país por sobre el interés personal de él por su negocios. En consecuencia la pregunta obvia es: ¿A quién va a servir Piñera, a sus negocios o al país?, de su respuesta, obviamente, dependerá lo que suceda en chile los próximos 4 años.
En consecuencia, la frase “No da lo mismo quien gobierne”, parece hoy, que tiene más sentido que nunca.
Hernán Vargas Canivilo
Comité Central II región
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