Secretaría Nacional de Organización:
(56-2) 956 67 08
Comisión Nacional de Solidaridad:
(56-2) 956 67 17
Aministración:
(56-2) 956 67 19
Prensa:
(56-2) 956 67 21
Secretaría ejecutiva del comité central:
(56-2) 956 67 04
Informática:
(56-2) 956 67 38
Biblioteca:
(56-2) 956 67 06
El PS en la Prensa
ROSSI: “ES UN ERROR UTILIZAR A BACHELET EN LA INTERNA DEL PS”
(La Nación 2010-05-17)
Rossi: “Es un error utilizar a Bachelet en la interna del PS”
Por Fidel Oyarzo / La Nación
El senador explicó que la opción del ex ministro Osvaldo Andrade, que también compite por dirigir la colectividad, no es la “que más se acerca” al liderazgo de la ex Jefa de Estado, que -dijo Rossi- es “patrimonio de todo Chile”.
En la comuna de San Ramón y acompañado de su familia, el senador PS Fulvio Rossi relanzó su candidatura a la interna del partido.
Acompañado por el clan Rossi, el senador del PS relanzó -el sábado en San Ramón- su opción para liderar la colectividad. Para ello apuesta a encabezar un proceso de empoderamiento de la oposición.
-¿Cuál es su apuesta si se convierte en el nuevo presidente del PS?
-Además del terremoto de la derrota y de aquel 27 de febrero, hemos vivido un tercer terremoto, uno más larvado que se fue dando en la coalición, en donde nuestra acción política fue perdiendo energía y vigor. Hubo un proceso de desgaste y nos fuimos alejando y desencontrando del mundo social. Hubo una etapa que calificaría como muy “gobiernocéntrica”, en la que los partidos dejaron de lado una de sus funciones primordiales: ser el puente con la ciudadanía.
“El PS tiene no sólo que interpretar, sino que ser un interlocutor legitimado con los distintos movimientos que hay en la sociedad. Por eso creo que es un profundo error de Osvaldo Andrade señalar que el PS es el partido de los obreros y trabajadores, excluyendo así a los grupos emergentes, a los ambientalistas, feministas, la clase media, los consumidores, las minorías sexuales.
“Creo que el PS tiene que redefinirse y, por otro lado, es muy importante mirar dentro del partido. Hubo conducciones muy sectarias y poco inclusivas que fueron debilitando la orgánica partidaria. La institucionalidad perdió legitimidad. Pretendo generar espacios de participación. La institucionalidad tiene que recuperar su fortaleza, que los comunales, regionales, comisiones nacionales vuelvan a cobrar vida para que este partido sea vivo y dinámico”.
-Se ha planteado que el bacheletismo está con Osvaldo Andrade...
-Es un profundo error tratar de utilizar a la (ex) Presidenta Bachelet en la interna. Creo que las ministras de la (ex) Presidenta más aún cuando participan en fundaciones con ella, tienen que ser mucho más prudentes. La (ex) Presidenta Bachelet es patrimonio no sólo del PS, sino que de Chile entero. Es una mirada muy mezquina que daña a la (ex) Presidenta.
“Me atrevería a decir, en todo caso, que no creo que el liderazgo de Osvaldo Andrade sea el que más se acerca al liderazgo de la (ex) Presidenta Bachelet. Eso lo juzgarán los militantes”.
-¿Es partidario de ampliar la Concertación?
-Sobre ese tema a veces hay miradas muy reduccionistas. No he señalado, como lo han dicho algunos medios, que haya que constituir una alianza que ya existe. O sea, la alianza del centro y la izquierda fue la que gobernó Chile. No es nada nuevo. Ése es nuestro piso, nuestro punto de partida. Debemos preservar esa alianza.
“No soy de aquellos que estimulará en el PS un debilitamiento de esa alianza o una idea de generar un polo progresista que excluya a la DC. Estoy por tener una alianza de centroizquierda ampliada, renovada, en la que no solamente establezcamos políticas de alianza con partidos políticos, sino que con grupos y movimientos sociales”.
-¿Usted apoyaría por ejemplo una alianza con el nuevo partido de Marco Enríquez-Ominami?
-Soy partidario de que, sobre una plataforma común, seamos capaces de hacer confluir todos los movimientos y partidos que estén en la misma onda.
-¿Y Enríquez-Ominami está en sintonía con eso?
-Me gustaría que Marco Enríquez-Ominami fuera un poco más humilde, porque justamente lo que se requiere después de la derrota es menos arrogancia, menos soberbia y más humildad. LN